¿Necesitas un coche? ¿Buscas una solución de movilidad para tu empresa o como particular? Es muy probable que te estés planteando si elegir un leasing o contratar un renting. Ambas opciones parecen similares, pero no te engañes, no lo son.

Tanto el leasing como el renting han crecido en los últimos años. Para muchos conductores sus ventajas respecto a la compra son evidentes. Pero es lógico que surja la duda entre ambas. ¿Cuál es mejor? ¿En qué casos elegir cada una de ellas?

Para tomar una decisión que te satisfaga es importante entender qué significa cada una de ellas y qué implica. Elijas lo que elijas vas a firmar un contrato así que hacerlo informado te ayudará a tomar la decisión más conveniente para tu caso.

Ten en cuenta que la elección va a repercutir en cuestiones como la fiscalidad, tus obligaciones y derechos, cuánto te va a costar disponer de un coche y qué incluye o no cada cuota.

 

Leasing vs. Renting: ¿En qué se diferencian?

 

Hay una gran diferencia entre leasing y renting y es importante que tengas claro que no son un mismo concepto con diferente nombre. Es cierto que tienen algunas similitudes. Pero son más las diferencias que las separan. Así que no son equiparables.

Ten en cuenta que aunque en ambos casos el usuario tiene un vehículo nuevo en sus manos, esa es casi la única similitud entre ambas.

Por eso es importante que conozcas qué significa cada una de estas modalidades y qué supone en la práctica para el usuario. Así podrás elegir la mejor para tus intereses.

 

¿Qué es el leasing?

 

El leasing o arrendamiento financiero de un vehículo es un contrato por el cual un particular o una empresa arrienda el vehículo elegido a cambio de una cuota periódica que incluye el coste de la cesión así como los intereses y los gastos de financiación. Este tipo decontrato incluye la posibilidad de compra a la fecha de finalización del mismo.

Dicho en otras palabras, el leasing supone el alquiler del vehículo y derecho de uso del mismo por un tiempo determinado, con la opción para el arrendatario de adquirir en propiedad el vehículo al término del contrato de alquiler pagando su valor residual.

Hay que tener en cuenta que en algunos casos el leasing no da la opción a la compra final sino que obliga a ella. Este es un punto esencial en el que te debes fijar, para evitar errores caros.

La entidad financiera o empresa de leasing cede el derecho de uso y goce del vehículo a cambio de pagos regulares que incluyen elementos financieros e intereses.

Es una de las características de esta modalidad de contrato. Y es una de las razones por las que el leasing de coches particulares es menos común que el de empresas debido a las dificultades para entender el canon de arrendamiento o la contabilidad del leasing.

Otra característica destacable es que los costes del mantenimiento van a cargo del arrendador y posible futuro propietario del vehículo.

 

¿Qué es el renting y por qué es lo más solicitado?

 

El renting de coches es un contrato de arrendamiento por el que el arrendatario hace uso del coche a cambio de una cuota que suele ser mensual y que incluye beneficios vinculados, como el mantenimiento del vehículo o el seguro del mismo.

Aunque raramente incluye la opción a compra al final del contrato, puede incluirlo en casos concretos.

Una de las características principales del renting es que las cuotas son fijas y en ellas está todo incluido: reparaciones del vehículo, mantenimiento, seguro… Por lo que el arrendatario en todo momento sabe cuánto tiene que pagar y qué está incluido en el coste.

Además, el contrato de renting se caracteriza por la definición clara de cuestiones como el kilometraje anual a recorrer. Se pacta un kilometraje máximo incluido en la cuota. Por eso es fácil elegir una cuota fija ajustada a las necesidades del cliente.

 

Características que hacen diferente al leasing y al renting

 

Hay más de seis diferencias entre renting y leasing relativas a la propiedad del vehículo, cómo se calculan las cuotas, qué incluyen, la opción a compra, la duración del contrato, los gastos adicionales y la fiscalidad.

Vamos a ver esas diferencias entre leasing y renting.

 

Propiedad del vehículo

En el leasing, el vehículo sigue siendo propiedad de la empresa financiera hasta el final del contrato. Solo a su finalización el arrendatario puede ejercer la opción de compra pagando la cuantía acordada por ello.

En el renting, el vehículo nunca es propiedad del cliente. Al terminar el contrato el cliente puede renovarlo o no. Pero el vehículo no pasa a ser de su propiedad.

 

Cuotas

Las cuotas del leasing suelen ser más altas que las del renting y pueden incluir un porcentaje de intereses muy elevado. Además, no incluyen gastos asociados del vehículo, solo la cuantía por el uso, los intereses y costes de formalización.

Así que para calcular el gasto de disponer de un vehículo en leasing para empresas o particulares hay que tener en cuenta los gastos no incluidos en el coste de la cuota.

En cambio, las cuotas del renting incluyen todos los gastos asociados al vehículo: mantenimiento, seguro, impuestos, reparaciones si las requiriese… Por eso el cliente en todo momento sabe el coste de disponer de ese vehículo. Sin sorpresas ni costes añadidos.

 

Opción de compra

Al final del contrato de leasing, el cliente tiene la opción de comprar el vehículo por un valor residual.

Al final del contrato de renting, el cliente no tiene la opción de comprar el vehículo. Ha disfrutado del vehículo en alquiler durante el plazo estipulado en el contrato pero no lo puede comprar. Aunque pueden existir contratos de renting con opción de compra, no son habituales.

 

Duración del contrato

Esta es una diferencia que puede depender no solo de si es un renting o leasing sino de las condiciones de cada empresa.

Generalizando, los contratos de leasing suelen ser más largos que los de renting. En leasing los contratos suelen ser de 2 a 6 años frente a 1 a 5 años, en el caso del renting.

 

Gastos adicionales

En el leasing, el cliente puede tener que pagar gastos adicionales al final del contrato. Por ejemplo, si el vehículo está dañado.

En el renting, no hay gastos adicionales al final del contrato. Cuando pagas la última cuota, no hay más gastos.

 

Contabilidad

El renting y el leasing tienen una contabilidad distinta y eso es importante para las empresas. Cómo contabilizar un renting es sencillo pero en el caso del leasing depende de si se ejerce o no el derecho a compra.

¿Cómo contabilizar un leasing de un coche? El activo y la deuda se contabilizan en balance durante toda la operación si se ejerce el derecho de compra. En caso de no ejercerse este derecho ni el activo, ni la deuda deben ser contabilizados en el balance.

 

¿Leasing o renting? ¿Cuál es la mejor opción para ti?

 

Por tus necesidades y circunstancias así como por las características de cada modalidad hay una opción mejor para cada usuario.

 

Factores a considerar

  • Necesidades de uso del vehículo. Si tu necesidad de kilometraje es muy grande o muy variable o si solo vas a hacer un uso limitado, la opción más conveniente difiere.
  • Presupuesto disponible. Ten en cuenta que el leasing suele requerir una entrada inicial. Y si vas a adquirir el vehículo al término del contrato, un pago del mismo. En renting no necesitas un presupuesto tan alto, solo asumir el coste mensual de cada cuota.
  • Aversión al riesgo. Mientras en renting no hay gastos adicionales, en leasing reparaciones y desperfectos suponen un aumento de tus gastos. El leasing de coches baratos puede suponer más gastos de los que parece en un principio.
  • Deseo de propiedad del vehículo. Es esencial que tengas en cuenta si quieres un alquiler para decidir si luego lo vas a adquirir en propiedad o si no tienes interés en ser propietario del vehículo

Vamos a ver unos ejemplos sobre renting y leasing y en qué casos es más ventajosa cada modalidad.

 

Ejemplos de cuándo elegir leasing

  • Necesitas un vehículo nuevo con frecuencia.
  • Quieres tener la opción de comprar el vehículo al final del contrato.
  • Dispones de un presupuesto elevado.

 

Ejemplos de cuándo elegir renting

  • Buscas una cuota fija mensual que incluya todos los gastos evitando sorpresas financieras.
  • No quieres preocuparte por el mantenimiento o las reparaciones del vehículo, ya que van incluidas en la cuota.
  • No quieres comprometerte a comprar el vehículo. El renting te libera de esa obligación.

 

Tratamiento fiscal del leasing vs renting

 

Además de la diferencia contable entre renting y leasing, el leasing de coches en España tiene una fiscalidad diferente al renting.

La deducción fiscal del leasing de vehículos incluye tanto las amortizaciones como los pagos de cuotas bajo el concepto de intereses de la deuda. En el renting, solo te puedes deducir el pago de las cuotas.

La fiscalidad del leasing, por ejemplo en el Impuesto de Sociedades y el IVA difiere del renting. No obstante, es importante tener en cuenta que existe un límite anual a la deducibilidad en el tratamiento fiscal del leasing en el Impuesto de Sociedades e IRPF.

Estas diferencias en la fiscalidad y contabilidad hacen que las diferencias entre renting y leasing para empresas sea uno de los aspectos a tener en cuenta para elegir la modalidad adecuada.