Ahorra averías en el coche de renting, hasta el coche más nuevo y fiable, puede sufrir averías debido a una conducción descuidada. Y es que, aunque no lo creas, existen ciertas rutinas al volante, que tarde o temprano, perturbarán a la fiabilidad de tu coche. Aquí te mencionamos algunas de las más comunes.

La duración de muchos de los componentes más caros de un automóvil, como el motor, la caja de cambios o el turbo, está íntimamente relacionada con los hábitos de conducción. De hecho, estos elementos pueden alargar su vida hasta un 50% dependiendo de su conductor.

Con lo cual, para ayudarte a ahorrar averías en el coche de renting, hemos elaborado este reportaje con las prácticas que tienes que evitar al volante. La buena noticia es que son tan sencillas que cualquiera puede llevarlas a cabo con éxito.

 

¿Cómo ahorrar averias en tu coche de renting?

 

Respeta los intervalos de mantenimiento.

Es sin duda, la regla número 1 para evitar averías. Nunca retrases los mantenimientos que se han cumplimentado, ni por kilometraje ni por plazos, y utiliza siempre los lubricantes recomendados por el fabricante. Si no cumples con esto, los problemas están asegurados.

 

Nunca aceleres a fondo con el motor frío.

El arranque es uno de los momentos en los que más sufre el motor de un automóvil. Por eso, no está de más esperar un par de minutos al ralentí antes de emprender la marca y no acelerar a fondo bruscamente hasta que el motor alcance la temperatura de servicio, que será de unos 90º. Así, evitarás el desgaste prematuro del motor.

 

No apagar el coche inmediatamente tras un largo viaje.

Si tu coche tiene turbo y has circulado por carretera a un régimen elevado durante mucho tiempo, deberías dejarlo al ralentí unos minutos antes de apagarlo. La razón por la cual se debería evitar es porque Los turbos pueden alcanzar temperaturas de hasta 700 grados y apagar el coche sin dejar que se enfríe, puede ocasionar que el aceite que hay en su interior se carbonice… provocando daños en los elementos internos del turbo.

 

Conducir con la mano en el cambio puede provocar averías.

Si lo haces de manera habitual, estás sometiendo a un esfuerzo continuo a todos los componentes de la caja de cambios, que terminan por desgastarse y sufrir holguras que dificultarán la incorporación de las marchas.

 

Llevar el pie en el embrague es un error.

Dejar el pie apoyado en el embrague ligeramente mientras el coche está en movimiento, provoca una ligera fricción en todos sus elementos, que acorta su vida drásticamente. Habitualmente, el embrague solo debe utilizarse para cambiar de marcha y el resto del tiempo, el pie izquierdo debe estar apoyado en el reposapiés.

 

Apurar el depósito de combustible.

La ley de la gravedad también hace su universal efecto en el depósito de gasolina o diésel de nuestros coches, llevando las impurezas al fondo. Si apuramos demasiado nuestro depósito constantemente, acabaremos por llevar estas impurezas también hacia el motor, ocasionando daños a inyectores o bomba de inyección.

 

No Revisar todos los niveles, ahorra roturas de motor en el coche de renting.

Conducir con bajo nivel de aceite puede causar directamente el gripado y necesidad de sustitución del motor. Lo mismo ocurre con las presiones de los neumáticos: conducir fuera de los rangos establecidos pone también en compromiso no sólo a las gomas, sino también a suspensión, dirección, palieres o retenes.

 

Cuidado al aparcar.

Si nuestro coche duerme en la calle, es importante que sepamos dos o tres trucos que pueden evitar futuros daños y visitas al taller.
El primero es que, al dejar el coche en una pendiente pronunciada, todo el aceite del motor fluirá en la dirección de la inclinación de la rampa, dejando sin lubricante parte de la mecánica. A la hora de arrancar, la bomba de aceite hará su trabajo y enviará el líquido a todas las partes del motor, pero durante unos segundos, parte de los engranajes, juntas y bielas permanecerán con un baño insuficiente de aceite. Por eso, esta práctica continua puede producir daños a la larga.
El segundo consejo es dejar las ruedas lo más rectas posible. Si apagamos el motor con la dirección girada a uno de los lados, dejaremos llantas y neumáticos expuestos a un golpe que dañará todo el sistema de giro del vehículo.

 

Busca espacios, ahorra averías en el coche de renting.

Por último, deja suficiente espacio para los vehículos de tu alrededor si aparcas en batería. Hacerlo reducirá las posibilidades de que tu vecino de plaza deje un recuerdo en la carrocería de tu coche.

 

Tener un coche en renting no es garantía de no tener averías, pero si que es garantía de poder responder a ellas ya que la mayoría de contratos tienen cubiertos los mantenimientos y revisiones.

Si estás interesado en que te asesoremos en la elección del mejor coche de renting, bien para tu empresa, como autónomo o profesional o también como particular, puedes contactar con nosotros y te atenderemos rápidamente !!!